¿Puedo tomar tés e infusiones de hierbas durante el embarazo?

Casi todos los tés de hierbas y frutas se pueden tomar en el embarazo, siempre y cuando no lo bebas en exceso.

Si bebes una o dos tazas al día está bien; además, al reemplazar el café por los tés de hierbas, puedes reducir la cantidad de cafeína que ingieres. Recuerda, sin embargo, que el té verde contiene un poco de cafeína, por eso es mejor que solo lo bebas de vez en cuando.

Trata de no tomar siempre el mismo tipo de infusión. Los tés de hierbas contienen sustancias químicas que los remedios hechos a base de plantas medicinales, por eso es mejor probar hierbas de sabores diferentes y mantener un poco la variedad.

Por regla general, la mayoría de los tés de frutas y hierbas que normalmente se usan para cocinar (anís, hierbabuena, mejorana) se pueden beber sin problemas en el embarazo. Sin embargo, debes evitar los tés de salvia y perejil durante todo el embarazo.

El té de hojas de perejil, si se bebe en grandes cantidades puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo, además de afectar el desarrollo del feto. El té de hojas de salvia contiene sustancia tóxica llamada tujona, la cual también se ha vinculado con abortos espontáneos e hipertensión arterial. Sin embargo, si puedes continuar usando cantidades moderadas de salvia o perejil como sazón al cocinar, tanto en hojas frescas como secas.

No exageres en tu consumo de algunos tés de hierbas. La valeriana, por ejemplo, se usa como ingrediente en muchos de los tés que se venden para dormir. Sin embargo, algunos expertos aconsejan evitarla durante el embarazo. Si optas por tomar esta hierba, limítate a una taza al día y no la tomes por más de 6 semanas consecutivas. Al igual que con las demás infusiones, no la consumas habitualmente durante el embarazo.

El té de manzanilla (camomila) a menudo se recomienda para combatir el insomnio, la ansiedad, las náuseas y los problemas digestivos. Si te cuesta conciliar el sueño, una tacita de infusión de manzanilla antes de irte a dormir te va ayudar a relajarte. Pero en exceso, esta hierba puede tener el efecto contrario y quitarte el sueño.

Algunos médicos sugieren no tomar mucha manzanilla en el embarazo. Aunque es poco frecuente, hay un vínculo entre el consumo excesivo de té de camomila y problemas circulatorios en bebés. Ten presente, además, si eres alérgica al polen, podrías tener sensibilidad a la camomila.

Muchas embarazadas beben té de hoja de frambuesa al final del embarazo (de las 32 semanas en adelante) para ayudar a preparar el cuerpo para el nacimiento del bebé. Se cree que este té ayuda a tonificar los músculos del útero preparándolos para el parto, pero no todos los expertos concuerdan con esta afirmación.

Si el nacimiento del bebé pasa de la fecha probable para el parto, no tomes mucho té de frambuesa con la intensión de provocar el parto. Según algunas parteras, esto podría desencadenar fuertes contracciones, causándole sufrimiento fetal al bebé durante el parto.

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