¿No estás segura si tu bebé no está comiendo bien? Podría estar sufriendo anorexia del lactante

Tu bebé por meses no se está alimentando adecuadamente, rechaza el pecho o biberón, y no quiere comer nada. Entonces podría estar padeciendo anorexia del lactante.

Mi vecina solía comentar que su bebé de 3 meses estaba rechazando el pecho muy a menudo y estaba bajando de peso rápidamente. Le recomendé que además de ir al pediatra, visitara una puericultora para que le ayuda con las técnicas de lactancia, ya que a esa edad son comunes los brotes de crecimientos y los bebés suelen rechazar alguna tomas de pecho o biberón, mostrarse incómodos.

Al poco tiempo llegó con su bebé del hospital; le habían colocado una sonda por donde debían pasarle la leche para alimentarla. “Tiene anorexia del lactante”, me dijo esta madre con cara de resignación, “puede que ahora sí comience a engordar un poco”.

La anorexia del lactante, que nada tiene que ver con la anorexia nerviosa de los adolescentes y adultos, es una reacción de oposición al alimento en sí, o de rechazo a las circunstancias en que le es ofrecida la comida, incluyendo a la persona encargada de ofrecérsela.

Normalmente, este rechazo rotundo a la comida aparece en el segundo a tercer trimestre de vida del bebé, y es uno de los motivos de mayor consulta en las clínicas pediátricas.

Causas

En muchos de los casos se trata de anorexias simples, que tienen que ver con factores emocionales. Este tipo de anorexia suele aparecer cuando el pequeño ya de por sí come poco, y en esa ansiedad de que coma, los padres intentan alimentarlo todo el tiempo, o su madre ofrece el pecho para que siga comiendo.

Esto hace que se caiga en un círculo vicioso, donde la madre ofrece más comida y el niño la rechaza. Existen diversas causas que pueden derivar en la anorexia del lactante:

1-. Hábitos alimentarios incorrectos

La monotonía en las comidas, la rigidez en las raciones (es decir, “debe comer todo esto así o sí”), los cambios bruscos de temperatura y sabores, entre otros factores, pueden causar que un niño tenga rechazo por lo que se le ofrece para comer cotidianamente. Muchas veces, el empeño en alimentarlos excesivamente y obligarlo a comer hace que desarrollen anorexia.

2-. Causas emocionales 

El ambiente que rodea al pequeño tiene mucho que ver e influirá positiva o negativamente en su alimentación. Los problemas conyugales o familiares, las peleas, o la misma relación madre-hijo pueden desencadenar la aversión por la alimentación.

3-. Factores secundarios y orgánicos

La anorexia de lactante puede aparecer como consecuencia de factores externos tales como algunas enfermedades o patologías. Es por ello que, antes de obligar al niño a comer se debe consultar al médico.

Síntomas

Existen algunas evidencias que pueden orientarnos para saber si nuestro pequeño puede estar sufriendo anorexia del lactante. Si tu pequeño no quiere comer, no sube bien de peso, está irritable de día y no puede dormir bien en la noche, podría estar padeciendo esta complicación. El rechazo a la alimentación puede clasificarse en dos tipos: activo y pasivo.

Rechazo activo

Escupen la comida, la tiran al piso. Si es un bebé que se alimenta al pecho de su madre o el biberón, girará la cabeza cuando esté amamantando, se pondrá tieso y rechazará poner su boca en el pezón o biberón. Pueden llegar a vomitar si son obligados.

Rechazo pasivo

Permiten que le coloquen los alimentos en la boca pero luego los escupen de forma calmada.

Tratamiento

El tratamiento especifico en la anorexia del lactante es la psicoterapia. Primeramente, de forma familiar para escuchar a los padres, tranquilizarlos y acompañarlos en la tarea de llevar adelante el tratamiento.

Luego, en forma individual con el bebé o niño, para que vuelva a adquirir hábitos sanos y correctos de alimentación, evitando la sobrealimentación forzada.

Todo el tratamiento estará atravesado por una socioterapia, dando pautas para que se modifique el entorno del pequeño. El tratamiento puede hasta tardar meses, hasta que el pequeño adquiera correctos hábitos de alimentación, gane peso y recupere salud.

En resumen, es imprescindible estar atentos a los hábitos alimenticios del bebé y del niño, ya que la mala alimentación puede desencadenar trastornos en la salud del pequeño. No dudes en consultar a tu pediatra de confianza cuando sospeches que tu bebé no está comiendo adecuadamente.

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